1 abr. 2013

Viaje en furgoneta a Toulouse

















Siempre llueve en Semana Santa, pero no nos impide coger la carretera para pasar buenos ratos fuera de Madrid. Vamos hacia Toulouse a ver a nuestro amigo Mateo. Vamos en una Transporter caja 5, y nos damos cuenta, a los pocos kilómetros, que el turbo se ha averiado. Nos quedamos tirados en las cuestas a 60 y no llaneamos por encima de 110. Con paciencia llegamos a Toulouse donde nos pegamos unos buenos homenajes a foie, paté, quesos, magret, cassoulet, y demás esquisiteces gabachas. También nos corremos una fiesta universitaria con los amigos estudiantes de Mateo. La guinda la ponen unas velosolex que le compramos a un bombero llamado Robert. Son dos solex del modelo 3800 que funcionan bastante bien. A la vuelta hacemos escala en Irún, donde visitamos a otro amigo, y aprovechamos para seguir poniéndonos chatos en una sidrería (tortilla de bacalao, bacalao frito, chorizillos, un par de chuletas, queso, membrillo y nueces). Al día siguiente, pintxos en el casco de Irún, y de vuelta a Madrid por comarcales. Visita relámpago a Haro, Santo Domingo de la Calzada, y rutilla en solex por Montes de Oca. Casi todo el viaje de vuelta siguió lloviendo. Siempre llueve en Semana Santa.